El negocio del depósito de vacíos es la rotación
Un depósito de contenedores vacíos gana cuando las unidades entran, se inspeccionan y vuelven a salir rápido hacia un nuevo booking de exportación. Cada contenedor que queda olvidado en una hilera, que se despacha a la planta equivocada o que se entrega con daños sin registrar es tiempo de patio perdido y una discusión con la naviera.
Recepción e inspección al ingresar
En el Gate In se valida el número de contenedor (ISO 6346), se registra la naviera, el tipo (20', 40', High Cube, reefer) y el estado de la unidad, con observaciones de daños. Desde ese momento el contenedor queda ubicado en el patio y su historial disponible para cualquier reclamo posterior.
Disponibilidad por naviera y tipo para cada booking
Cuando llega un pedido de vacíos para exportación, el inventario muestra cuántas unidades aptas tienes de esa naviera y ese tipo, y dónde están en el patio. El despacho se hace contra la orden, de modo que sale la unidad correcta y la naviera ve el movimiento sin esperar un reporte manual.
Cuánto cuesta perder la trazabilidad de un vacío
En los puertos del Biobío, donde la celulosa mueve grandes volúmenes de vacíos, entregar mal una unidad a la planta puede costar $150.000–250.000 CLP en transporte devuelto. A eso se suman los días de detention que la naviera cobra al importador cuando la devolución no queda registrada a tiempo.